Coronavirus en Nicaragua

Escuela Normal Maria Mazzarello


Trabajo de computación

Segundo Bimestre



   Nombre: Antonio Sebastian Cárdenas Garcia 

   Grado: 8vo B

   Fecha: 8/6/2020

   Docente: Javier Obando


Según las cifras oficiales, ningún país latinoamericano tiene menos casos de covid-19 que Nicaragua.

El país centroamericano había incluso mantenido la cifra de casos confirmados en dos dígitos -únicamente 25- hasta este martes, cuando el total subió repentinamente a 254, con 17 muertos.

Pero sigue siendo una estadística baja particularmente para un país donde el gobierno sigue sin ordenar mayores medidas de aislamiento e incluso promueve actividades masivas, como la ya célebre marcha "Amor en tiempos del covid-19"

¿Cómo se explica esta paradoja en un país que tiene además uno de los sistemas de salud peor financiados de toda América Latina?

¿Y qué hay detrás de los reportes de un dramático aumento en el número de nicaragüenses acudiendo a los hospitales con graves afecciones respiratorias o muriendo por "neumonías atípicas", como pareció reconocer involuntariamente el propio presidente Daniel Ortega en su última comparecencia pública?

BBC Mundo se puso en contacto en diferentes oportunidades con el Ministerio de Salud de Nicaragua (Minsa) para solicitar una entrevista al respecto, pero no obtuvo respuesta. (Nota de la Redacción: después de publicada esta entrevista, el gobierno de Nicaragua divulgó un documento en el que explica su estrategia. Sus puntos principales están en un recuadro que incluimos más abajo).

Así que para tratar de arrojar algo de luz al respecto recurrimos a uno de sus antiguos directores de vigilancia epidemiológica, el Dr. Álvaro Ramírez, quien ofreció una sencilla respuesta: que las cifras oficiales están muy lejos de la realidad.

Ramírez, quien tiene una maestría en epidemiología por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, reside actualmente en Irlanda pero se mantiene en estrecho contacto con sus colegas y se desempeña como asesor de epidemiología de la Asociación Médica Nicaragüense.

"Tengo semanas viviendo en horario nicaragüense", le dice a BBC Mundo, para luego advertir que la inacción del gobierno que preside Daniel Ortega podría tener consecuencias catastróficas para el segundo país más pobre de América Latina.


Si Nicaragua ha estado en las noticias ha sido porque el gobierno no ha ordenado ninguna medida de aislamiento para frenar la pandemia. Y sin embargo las cifras oficiales reportan poquísimos casos, el menor número en toda América Latina. ¿Cómo se explica?

El problema con las estadísticas del MINSA tiene que ver con su definición de caso, que inicialmente era "paciente proveniente del extranjero, o con contacto con personas provenientes del extranjero, que presenta síntomas severos de coronavirus".

Por lo tanto, si el paciente no tenía contacto con el extranjero, no se les hacía el test (para confirmar o descartar la presencia del coronavirus). Esa política se mantuvo durante los primeros meses e incluso ahorita, en mayo.

Y los números reflejan esa definición de caso. De hecho, a mucha gente que estaba con síntomas, pero no había estado en el extranjero, se les ponía en cuarentena y se les trataba como sospechosos, pero no se los incluía en los datos.

¿A usted le parece un protocolo adecuado?

No. Nosotros hemos enfrentado epidemias en Nicaragua antes, y en el caso del dengue, por ejemplo, definimos como caso sospechoso a cualquier persona que tuviese fiebre.

Y hacíamos los tests, independientemente de si había otras posibles razones para la fiebre, para confirmar o no dengue. Cuando el cólera entró a Nicaragua en los años 90, nosotros definimos que cualquier proceso diarreico profuso podía ser sospechoso de cólera mientras no se demostrara lo contrario.

Entonces empezamos a hacer muestreos por todo el país para identificar si había circulación de cólera o no. Pero en esta epidemia el gobierno decidió hacerle la prueba solamente a la gente que reuniera ese criterio.


 Si Nicaragua ha estado en las noticias ha sido porque el gobierno no ha ordenado ninguna medida de aislamiento para frenar la pandemia. Y sin embargo las cifras oficiales reportan poquísimos casos, el menor número en toda América Latina. ¿Cómo se explica?

El problema con las estadísticas del MINSA tiene que ver con su definición de caso, que inicialmente era "paciente proveniente del extranjero, o con contacto con personas provenientes del extranjero, que presenta síntomas severos de coronavirus".

Por lo tanto, si el paciente no tenía contacto con el extranjero, no se les hacía el test (para confirmar o descartar la presencia del coronavirus). Esa política se mantuvo durante los primeros meses e incluso ahorita, en mayo.

Y los números reflejan esa definición de caso. De hecho, a mucha gente que estaba con síntomas, pero no había estado en el extranjero, se les ponía en cuarentena y se les trataba como sospechosos, pero no se los incluía en los datos.

Según el independiente Observatorio Ciudadano COVID-19, Managua es el departamento con más casos sospechosos del nuevo coronavirus: 1859

Los casos sospechosos y las muertes asociadas a la covid-19 ya se cuentan por miles en Nicaragua. El último informe del independiente Observatorio Ciudadano COVID-19 registra al menos 5027 casos sospechosos y 1114 las muertes vinculadas al nuevo coronavirus.


De acuerdo al Observatorio, compuesto por una red de médicos y colaboradores voluntarios de toda Nicaragua, las cifras del Minsa arrojan un índice de letalidad del 4%.

“Esta letalidad, reafirma la necesidad urgente de que el Gobierno tome medidas para evitar los contagios y contar con información más detallada que permita orientar la toma de decisiones para enfrentar la situación”, subraya.

Managua encabeza lista

Según el reporte extraoficial, Managua es el departamento que más casos sospechosos de la covid-19 reporta, con 1859; seguido de Masaya con 400; Matagalpa con 340; León con 247, Chinandega con 207; Granada con 121; y Estelí con 104, mientras que los restantes diez departamentos no superan el centenar de casos.

Managua también encabeza el listado de muertes relacionadas con la covid-19, con 517, que, junto con Masaya, que reporta 152, son los dos únicos departamentos que superan el centenar de fallecidos.


El informe indica que al menos 1506 irregularidades se han presentado en el marco de la pandemia en Nicaragua, entre estas, exposición de personas en aglomeraciones, respuesta inadecuada del Ministerio de Salud, y amenazas o represalias a pacientes o familiares.

Cuarentena voluntaria nacional

Las estadísticas del Observatorio Ciudadano coinciden con la advertencia de las asociaciones médicas nicaragüenses, que en días recientes recomendaron a los habitantes del país realizar una “cuarentena voluntaria nacional” ante la creciente curva de contagios.

“En esta etapa en donde el número de personas con la enfermedad crece exponencialmente, es momento de aumentar la protección individual, familiar y comunitaria”, sostiene el observatorio.

Esas recomendaciones se deben a que la estrategia del Gobierno para enfrentar la pandemia, basada en que la economía no se puede detener, no contempla restricciones, propone mínimas medidas de prevención y promueve actividades de aglomeración.

El observatorio señala las aglomeraciones como una de las principales “irregularidades” en medio de la pandemia, cuya consecuencia es la expansión de virus, según sus conclusiones, en las que también apunta a a supuestos entierros clandestinos sin avisar a los familiares.}

La situación de Nicaragua ha despertado preocupación en la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización de los Estados Americanos (OEA), según sus representantes.

También la oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) han puesto su atención en Nicaragua y solicitado al Gobierno del presidente Daniel Ortega que garantice el derecho a la salud.


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